sábado, 19 de junio de 2010

Alicia

Hace unos meses volví a ver la película Alicia en el país de las maravillas. No estoy hablando de la nueva versión de Tim Burton. Me refiero a la original de Disney. La peli es un clásico que, al menos mi generación, todo el mundo ha visto. La película es considerada como película para niños pero a mi me parece todo lo contrario.

Para empezar me hace gracia la expresión coloquial: “vives en el país de las maravillas”. Usamos esa esa expresión cuando decimos que alguien vive en un mundo idílico, ajeno a la realidad, en el que es feliz sin darse cuenta de lo que pasa a su alrededor. Pues bien, la experiencia de Alicia en el país de las maravillas es de todo menos idílica. Le pasan todo tipo de penurias. Mas que pasarle es un compendio de todas las pesadillas occidentales. Nada mas empezar se encuentra con el conejo. Un conejo estresado que llega tarde y va corriendo mirando el reloj. Una representación del estres y las prisas. Le sigue y se mete dentro de un árbol. Allí se cae dentro de un abismo. Un abismo sin fin. Típica pesadilla que hemos tenido todos cuando eramos pequeños. De hecho el abismo sin fin es el origen de la mitología griega. Todo empieza con Caos. Lo primero que existió. La nada. El vacío. Luego llegó Gea. La tierra. Algo donde posarse. Pero bueno volvamos al país de las maravillas. Después del abismo, Alicia llega a una habitación con una puerta, que habla pero eso es lo de menos, y una mesa con un frasco. Allí Alicia se hace grande. Claustrofobia. Agobio. No puede entrar por la puerta. Luego diminuta. Impotencia. Inferioridad. Se inunda la sala con sus lágrimas. Ahogo. Asfixia. En fin nada parecido a lo que yo considero como algo idílico.

Durante su estancia en el país de las maravillas le pasan muchas mas cosas, como los frikis de la fiesta de no cumpleaños y el gato que le toma el pelo y no le responde a las preguntas, y ninguna buena. Pero lo peor esta cuando se encuentra con la reina de corazones. Una déspota que manda cortar la cabeza a quien le viene en gana. Le hacen un juicio surrealista en el que le condenan a muerte por una clara injusticia. El miedo a la muerte. El abuso de poder. La flagrante injusticia frente a la que no podemos hacer nada. Como digo un autentico compendio de todos los terrores y pesadillas de la cultura occidental. Y luego dicen que es una película de niños. Aunque eso si es un peliculón.

Que porque digo todo esto. Pues porque hoy, haciendo la compra semanal en el super, he visto el libro de Lewis Carrol: Alicia en el país de las maravillas ya me lo he regalado. Feliz día de no cumpleaños.

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