sábado, 6 de febrero de 2010

No me gusta la gente falsa

Navegando por Internet he visto un grupo en facebook que me ha hecho reflexionar.
No me gusta la gente falsa
Si preguntas a la gente si le gusta la gente falsa dudo que salga alguien que le guste. Si preguntas también si te gusta la sinceridad la respuesta va a ser abrumadora. A todo el mundo le gusta la gente sincera. Todo es muy bonito pero la sinceridad tiene un precio. Le invitas a comer a una persona sincera. Te pasas el día cocinando tu plato estrella. A la persona sincera no le gusta nada lo que le has preparado. Le preguntas que le ha parecido la comida y la persona sincera te responde que una mierda. Que ha sido el peor [ponga aquí el plato preparado] que ha comido nunca. ¿Que pasa entonces? ¿Nos sigue gustando la gente sincera? Si planteamos este dilema en una encuesta seguro que la mayoría responde que le encanta que la persona a la que ha invitado responda la verdad. Pero en la vida real, si se da esta situación, seguro que las cosas no son tan claras.

Seguro que hay gente que pensará que la persona sincera tendría que haber medido sus palabras y no decir que la comida era una mierda. A fin de cuentas era un invitado. Resumiendo: que tendría que haber sido falso y no decir lo que pensaba. O quizás haber sido mas sutil. Pero ¿que es un sincero sutil? Si le ha parecido una mierda, ¿que palabra tenía que haber usado?

En fin que me estoy poniendo espeso. Menos mal que no cocino bien y esto no me ha ocurrido nunca.

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