domingo, 20 de junio de 2010

After Dark

Acabo de terminar el libro de Murakami After Dark. Me gustan los libros de Murakami. Me resultan relajantes. Aunque reconozco que ninguno me ha gustado tanto como el primero que me leí: Tokio Blues, Norwegian Wood. Ni siquiera el que, a opinión de muchos es su mejor libro: El pájaro que da cuerda al mundo.
Después de leer el libro he hecho lo que al parecer hacemos todos tras leerlo. Correr a youtube a buscar la canción Five Spots After Dark de Curtis Fuller, que da título al libro. Mi consejo es que no lo hagais. No escucheis esta canción nunca. Se te mete en la cabeza y no sale jamás. ¡Dios, sal de mi cabeza!
parararapaparara...

sábado, 19 de junio de 2010

Alicia

Hace unos meses volví a ver la película Alicia en el país de las maravillas. No estoy hablando de la nueva versión de Tim Burton. Me refiero a la original de Disney. La peli es un clásico que, al menos mi generación, todo el mundo ha visto. La película es considerada como película para niños pero a mi me parece todo lo contrario.

Para empezar me hace gracia la expresión coloquial: “vives en el país de las maravillas”. Usamos esa esa expresión cuando decimos que alguien vive en un mundo idílico, ajeno a la realidad, en el que es feliz sin darse cuenta de lo que pasa a su alrededor. Pues bien, la experiencia de Alicia en el país de las maravillas es de todo menos idílica. Le pasan todo tipo de penurias. Mas que pasarle es un compendio de todas las pesadillas occidentales. Nada mas empezar se encuentra con el conejo. Un conejo estresado que llega tarde y va corriendo mirando el reloj. Una representación del estres y las prisas. Le sigue y se mete dentro de un árbol. Allí se cae dentro de un abismo. Un abismo sin fin. Típica pesadilla que hemos tenido todos cuando eramos pequeños. De hecho el abismo sin fin es el origen de la mitología griega. Todo empieza con Caos. Lo primero que existió. La nada. El vacío. Luego llegó Gea. La tierra. Algo donde posarse. Pero bueno volvamos al país de las maravillas. Después del abismo, Alicia llega a una habitación con una puerta, que habla pero eso es lo de menos, y una mesa con un frasco. Allí Alicia se hace grande. Claustrofobia. Agobio. No puede entrar por la puerta. Luego diminuta. Impotencia. Inferioridad. Se inunda la sala con sus lágrimas. Ahogo. Asfixia. En fin nada parecido a lo que yo considero como algo idílico.

Durante su estancia en el país de las maravillas le pasan muchas mas cosas, como los frikis de la fiesta de no cumpleaños y el gato que le toma el pelo y no le responde a las preguntas, y ninguna buena. Pero lo peor esta cuando se encuentra con la reina de corazones. Una déspota que manda cortar la cabeza a quien le viene en gana. Le hacen un juicio surrealista en el que le condenan a muerte por una clara injusticia. El miedo a la muerte. El abuso de poder. La flagrante injusticia frente a la que no podemos hacer nada. Como digo un autentico compendio de todos los terrores y pesadillas de la cultura occidental. Y luego dicen que es una película de niños. Aunque eso si es un peliculón.

Que porque digo todo esto. Pues porque hoy, haciendo la compra semanal en el super, he visto el libro de Lewis Carrol: Alicia en el país de las maravillas ya me lo he regalado. Feliz día de no cumpleaños.

lunes, 14 de junio de 2010

Volvemos a primera


Por fin. Después de tres añitos deambulando por segunda división volvemos a primera. El partido contra el Celta en Anoeta fue bastante flojo y aburrido pero cuando llegaron los goles nos olvidamos del partido y empezó la fiesta.





jueves, 27 de mayo de 2010

Zeus

Tuvo una infancia dura. A su padre el titán Cronos le habían dicho que un hijo suyo le iba a derrocar. Así que ni corto ni perezoso, como no sabia que hijo iba a ser, se fue zampando a todos sus hijos según nacían. Cuando estaba a punto de nacer Zeus, a su madre Rea le entro pena y con ayuda de Gea (la diosa madre) se le ocurrió engañarle a Cronos y darle una piedra en lugar del Zeus recién nacido. En fin que Cronos, que tampoco es que fuera muy listo al igual que los demás titanes, se tragó la piedra pensando que era su hijo y se quedo tan tranquilo. Su madre escondió a Zeus en una cueva del monte Ida en Creta donde fue criado por una cabra y unas ninfas. En fin lo que se dice una infancia difícil.

Cuando ya se hizo mayor estaba, como diría yo, enfadado con su padre (Recordemos que se lo quiso zampar). Se las apaño para que Cronos vomitara a la piedra que se había tragado pensando que era él vomitando también a sus hermanos. Bueno. No está claro si le hizo vomitar o le abrió el estómago con sus propias manos, lo que sí pasó es que liberó a sus hermanos (y a la piedra también). No se quedó contento con esto y pensó en derrocar a su padre. Pero sólo con sus hermanos no se veía capaz, así que se fue a al Tártaro (la zona mas chunga del inframundo) y liberó a los cíclopes junto con los Hecatónquiros. Estos últimos, unos gigantes de cien brazos y cincuenta cabezas (unos angelitos) estaban también de muy mal rollo con Cronos. Este los había rescatado del Tártaro (donde les había mandado su padre Urano) para que le ayudaran a derrocar y castrar a Urano. Después, viendo que eran unos tipos peligrosos (recordemos que eran gigantes de cien brazos), les mandó de nuevo a Tártaro. En fin que los había había usado como pañuelos de papel. Es por esto que en cuando Zeus les contó sus intenciones se lanzaron a sus brazos, regalándole incluso a Zeus el famoso poder del rayo.

La batalla de los titanes contra Zeus, sus hermanos los olímpicos, los cíclopes y los Hecatónquiros debió ser muy grande. Imaginaros unos gigantes de cien brazos lanzando piedras de cien en cien contra los titanes arrancadas de las montañas. Los titanes parecían vencidos. Pero Cronos, que era muy perro, se sacó un as de la manga. El moustruo Tifón. Un bicho enorme alado con centenares de serpientes en sus muslos y que lanzaba llamas por la boca que estuvo a punto de hacer girar la balanza a favor de los titanes. Pero al final Zeus con ayuda de su rayo venció a Tifón (sepultándolo bajo una montaña), a Cronos y a los titanes convirtiéndose en el nuevo Dios supremo mandando sobre los Dioses y los hombres desde la cima del monte Olimpo. Él y sus hermanos mayores (Poseidon y Hades) se repartieron a suertes el mundo. Para Zeus el cielo, para Poseidón los mares y para Hades el inframundo. La tierra quedó bajo el dominio de los tres. En fin que se repartieron el pastel. Por cierto a los Hecatónquiros los mandó de nuevo al Tártaro para que fueran los carceleros de los Titanes (menos a Atlas que lo mandó sujetar eternamente la cúpula del cielo).

Una vez que Zeus ya cortaba el bacalao en el universo se dedicó a vivir la vida. Su principal debilidad es que le gustaban mucho las mujeres. Hacía de todo para conquistarlas. Se disfrazaba, las engañaba, las raptaba (hoy en dia a esto se llama violación), en fin un angelito. No se le resistía ni una. Diosas, mortales, nifas, le daba igual. Incluso tuvo una historia con un tio. El héroe Ganimedes. Además de conquistador Zeus era increíblemente fertil ya que tuvo descendencia con todas sus amantes (menos con Ganimedes). Tuvo muchas parejas 'estables' por llamarlo de alguna manera pero la mas sonada fue Hera, esposa y hermana a la vez (ya he dicho que le daba a todo). Hera era muy celosa. Para no serlo con el angelito de su esposo. Zeus se olía algo y puso a la ninfa Eco todo el día junto con a su esposa hablándole sin parar para que no se enterara de sus aventuras extramatrimoniales. Pero Hera lo descubrió todo. Se mosqueo de tal forma que confabuló con algunos de sus hermanos (Apolo, Atenea, Poseidón) para destronarle. Pero apareció el Hecatónquiro Briareo y ayudó a Zeus. Este mosqueado con su esposa la castigo colgándola del cielo con argollas de oro en los brazos y un yunque en cada pie, aunque al final le dio pena y la perdonó.

En fin que la vida Zeus es de lo mas interesante. Tuvo una infancia dura, eso sí, pero su vida fue de lo más intensa.

lunes, 24 de mayo de 2010

Vegetaciones, magia y señores con barba

No recuerdo muchas cosas cuando era muy pequeño pero esto lo tengo muy marcado. No se cuantos años tendría. Unos cinco o seis. Me operaron de vegetaciones. Unas carnes falsas que que salen entre la garganta y la nariz. La operación no tiene ningún misterio. Hoy en día la operación no tiene nada que ver con lo que era antes, pero lo que me hicieron a mi no tiene nombre. Fui al hospital medio engañado. Como van todos los críos cuando sus padres les llevan al médico. Estaba en la sala de espera. Ya se que era muy pequeño pero lo recuerdo perfectamente. Me llegó el turno. Me hicieron pasar a una sala con una sabana que yo llevaba en la mano. Esto de llevar la sabana en la mano me pareció raro pero bueno ahí estaba yo con mi sabana pasando a una sala donde había varias personas. Una de ellas, un señor con barba y mascarilla (me resulto raro también) estaba sentado en una silla y me dijo que le diera la sábana. El hombre de la barba y la mascarilla se puso la sábana encima y me dijo que me sentara sobre sus rodillas. La cosa se ponía muy pero que muy rara. Me senté encima de el señor. Lo que pasó después pasó muy rápido, pero lo tengo marcado en mis retinas. El señor con barba me agarro con fuerza los brazos y otro señor me metió una especie de pinzas por la boca y en un abrir y cerrar de ojos me corto algo dentro de la boca. Me pusieron una bandeja metálica delante y salieron dos pedacitios de carne roja procedentes de mi garganta. La verdad es que no recuerdo si eran uno o dos pedacitos. Creo que eran dos pero lo que si recuerdo es la sangre en la bandeja. Entonces entendí lo de la sabana y en señor sentado en la silla. Para no ponerlo todo perdido. Todo pasó muy deprisa. Salí de la sala y alli estaban mis padres.
Creo que la idea de la operación era irme a a casa el mismo día, pero creo que algo salio mal y pillé alguna infección que me hizo quedarme un par de días en el hospital comiendo helados. Bueno en realidad era como si comiera helados de cristales porque la garganta molestaba bastante. Me regalaron un juego de magia. Magia Borras para los nostálgicos. Tengo gratos recuerdos de aquel juego de magia, no así del señor con barba.

domingo, 25 de abril de 2010

Prueba de bricolaje superada.

Ante todo quiero dejar clara una cosa. No me hace especialmente gracia el bricolaje. Me da bastante pereza este tipo de cosas pero me guste o no de vez en cuando toca hacer alguna chapuzilla. La verdad es que echando la vista atrás ya son unas cuantas: cisternas de WC, persianas, lamparas, enchufes, armarios, mesas ... Esta vez le han tocado el turno a los pomos de las puertas de casa. Ha tocado cambiarlos. La cosa parecía fácil. Quitar los viejos y poner los nuevos. La primera pega. ¿Como se quitan los pomos de las puertas? Lo fácil es desatornillar, pero aquí no había ningún tornillo a la vista. Tiene que ser fácil. Me conciencio. Así que me pongo a mirar el pomo. Le doy vueltas. Lo miro por arriba, por abajo y veo un agujero. La cosa parecía clara. Le meto un destornillador por ahí y algo se suelta. Una parte del pomo sale. Vamos bien. De todas formas no os creáis. Me he tirado más de media hora para hacer esto y todavía no he conseguido nada. Ahora toca quitar el embellecedor. Hay que hacerlo con cuidado, ya que no es cuestión de cargame la puerta. Hago un poco de palanca y el embellecedor sale disparado. Salen a la luz dos tornillos. Parece que ya esta conseguido. Desatornillar, soltar y tengo el pomo viejo en la mano. Ahora solo toca poner el nuevo. Aquí llega el problema. Voy a meter el nuevo eje y sorpresa. No entra. No puede ser. Me habían dicho que eran de tamaño universal y yo lo tengo desplazado unos centímetros. Cunde el pánico. Tengo 6 pomos nuevos y no me valen para mis puertas. No puede ser que tenga que agujerear la puerta. No puede ser que cada pomo tenga una medida distinta. Llevo una hora de batalla. No puede ser que salga derrotado. Me miro las instrucciones del nuevo pomo y me doy cuenta que hay una pieza que tiene dos posiciones. Muevo la pieza con cuidado de no romperla y ¡Bingo! La pieza se mueve y puedo meter mi flamante nuevo pomo. Pongo los tornillos. Pongo el embellecedor. Intento poner la última pieza. Me doy cuenta que he puesto una pieza al revés. Quito el embellecedor. Quito los tornillos. Pongo la pieza en la posición correcta. Vuelvo a poner tornillos y embellecedor y ¡Victoria! En tan solo dos horas he cambiado un pomo. He vencido. Suenan las trompetas. Ya solo quedan 5. Pero ahora ya es pan comido. Ahora toca descansar y disfrutar de la victoria. Me merezco una cervecita.

martes, 6 de abril de 2010

El fin del mundo

Acabo de llegar de correr y he escuchado algo el la radio que me ha impactado. Estaban dando la predicción meteorológica para mañana y han dado una noticia que me ha hecho pararme en seco. Anuncian nubes para mañana y lo que me ha impactado de verdad: Se va a apagar el sol. Y se han quedado tan tranquilos. Tengo entendido que el la energía del sol es la base de la vida. Pues nada que mañana se va apagar. Estoy tremendamente consternado. He escuchado el anuncio del fin del mundo en la predicción meteorológica y después han pasado al fútbol.